Antes de cortar la primera placa, el proyecto se aprueba con vos. Revisamos juntos el plano simple que sale de la visita de medición: alturas, profundidades, sentido de apertura y ubicación de cada módulo. Si algo no cierra con tu rutina, se corrige en ese momento y no en el taller.
Durante la fabricación trabajamos por etapas y cada una queda registrada. Se verifican espesores de melamina, posición de los herrajes de cierre suave y el calce de los perfiles de aluminio en puertas corredizas y terminaciones. Si una medida no coincide con lo relevado, se ajusta antes de avanzar con el siguiente paso.
La entrega se hace con el mueble armado y verificado en el ambiente. Repasamos el funcionamiento de cada puerta y cajón, y anotamos los retoques que puedan surgir del uso real. No publicamos certificaciones que no tengamos ni prometemos garantías que no podamos sostener por escrito; lo que sí hacemos es dejar claro qué se revisó y qué queda pendiente.